viernes, 29 de febrero de 2008

Lucas 15, el hijo pródigo de Nacho Vegas

Nacho Vegas es un tío flaco y posiblemente también el mejor cantautor de la última década en España. Pero hoy no voy a hablar de su carrera en solitario -quizá lo dejo para otro día-, sino de su último proyecto: Lucas 15. Un viaje que comparte al 50% con Xel Pereda, su guitarrista habitual.

El nombre de Lucas 15 alude al capítulo 15 del Evangelio de San Lucas, aquél en el que se incluye la parábola del hijo pródigo. El paralelismo es evidente, el hijo que vuelve a su hogar frente al músico de rock que vuelve a las raíces del folk.

El punto de partida es versionar canciones tradicionales asturianas desde una óptica rockera. El resultado es el mejor disco de Nacho desde Desaparezca aquí -entre ambos trabajos aparecieron sus colaboraciones con Bunbury y Christina Rosenvigne-. Vegas se apropia de las canciones, que no desentonarían dentro de su repertorio habitual -ni por temática ni por sonido-.

Pero me gustaría destacar sobre todo las dos canciones que canta Xel Pereda -Los fayeos de mayo y Con tomillo y romero-. Bellas como la luna reflejada en el mar en una noche de verano, el guitarrista se revela como un más que notable intérprete. Aquí tenéis la prueba.