jueves, 31 de enero de 2008

Dylan, ese genio

Hay en el excelente, según mi opinión, documental de Martin Scorsese sobre Bob Dylan, No Direction Home, una escena que me impresionó. Es justo la primera que aparece en la segunda parte. En ella, un joven Dylan comienza a jugar con las palabras que aparecen en los carteles de una tienda de animales. Creo que es un demostración evidente de su desbordante creatividad -estuviera drogado o no-. Lo mejor es que la veáis.