miércoles, 21 de mayo de 2008

Suspiros de España

Hace poco volví a emocionarme con una película… La recordaba en algún rincón inexplicable del alma desde la primera, y única vez, que la vi. Calculo que tendría 10 ó 12 años cuando la emitió TVE (que aún era la única opción televisiva de la época en las comunidades que no gozaban de canal autonómico). “El tigre de Chamberí”, de Antonio Ozores y Tony Leblanc, se estrenó en 1957.

No pretendo avivar la polémica que siempre parece cuestionar la calidad del cine español. En la cinematografía española hay películas para todos los gustos, y no mucha gente podrá decir que ninguna le ha llegado –ni siquiera un poco- al alma.

“El tigre de Chamberí” es una comedia sin ambiciones. Hay que sentarse a verla con cierta nostalgia, pues sus fotogramas inmortalizaron el Madrid de aquellos años duros, de aquellos años de nuestros padres. Un gimansio con duchas de ladrillo, un estadio Santiago Bernabéu recién levantado, un bar de los de antes, y … la gente…el pueblo humilde, paciente, bueno, que sacaba pecho ante la dureza de la época (hablamos de 1957).

Aquellos “locos del cine” se pusieron una vez más al lado del pueblo, del querido pueblo. “El tigre de Chamberí” ofrece una risa ingeniosa, popular y pícara, de las que en 1957 –con las miseriasque sufrían los españoles- era tan necesaria; y que hoy –con todo lo que España ha evolucionado desde 1957- sigue siendo tan necesaria.

¡Ay! “El tigre de Chamberí”, “El verdugo” de Berlanga, “Muerte de un ciclista”, “La gran familia”, “Historias de la radio”, y tantas otras… seguirán ocupando un rinconcico de mi corazón, como mi album de la Liga 85-86, como mi cubo de Rubik… Crecí con ellas, porque TVE emitió todas aquellas viejas cintas en horarios de máxima audiencia, para que siguieran iluminando nuestra sonrisa, para que al final de cada una de ellas –incluso- hubiéramos de disimular una lágrima en la comisura del párpado.

Películas de gran humanidad, de arte muy propio y atemporal, donde desfila la bondad y la risa, y de donde se puede aprender mucho. Películas que forman parte de lo que somos, como cualquier pieza de algún palacio del Patrimonio Nacional.

Me despido invitando a prestar cualquiera de estas películas a quien desee verlas con cariño, curiosidad, a corazón abierto…

http://www.youtube.com/watch?v=ep9dKLlJezw

¡Va por ustedes!

2 comentarios:

Patxi dijo...

Sí, hay grandes películas en el cine español y has mencionado una de mis favoritas, no ya del cine español, sino del Cine, con nombre propio, sin apellidos. Me refiero a "Muerte de un ciclista", creo que podríamos proponer una revisión en mi casa un día de estos.

Por cierto, para ver el Madrid antiguo y disfrutar de una experiencia del cine español a la maniera del neorrealismo italiano recomiendo "El pisito", de Marco Ferreri y con un gran José Luis López Vázquez a la cabeza. La película comienza con un plano secuencia que recorre la Gran Vía madrileña y que sólo por él merece la pena visionar la cinta.

esthercita dijo...

Gracias por animarte a escribir en el blog!
Tanto trabajo nos deja exprimidos de ideas, al menos a mí... y siempre miro con ilusión si alguno de mis compis se siente menos seco...

:-)